Darle la vuelta
Ciertamente, es urgente romper la tendencia hacia una visión única y comercial sobre la tecnología y para ello habrá que promover el acceso y la apropiación de la tecnología en las organizaciones sociales. Los enormes cambios de los últimos años han obligado a las compañeras y compañeros a usar la tecnología en su trabajo cotidiano y esto generalmente se ha dado de manera atropellada. Es necesario que abramos espacios para una verdadera apropiación donde sean las personas las que usan las computadoras, no las computadoras las que al fin y al cabo definen qué es posible y qué no es posible hacer, por eso se requiere abrir jornadas para la gestión del conocimiento colectivo en esta materia e impulsar procesos de capacitación en los usos estratégicos de las TIC. Además, esa promoción debe ser responsable: no se puede empujar a las organizaciones a usar la tecnología sin advertir los riesgos de seguridad que pueden existir y sin presentar medidas alternativas para salvaguardarse.
Estos procesos de apropiación de tecnología deben ir de la mano con los principios éticos que sustentan el trabajo de las organizaciones sociales, es por eso que el cambio a Software Libre es la alternativa coherente y sostenible.
El software privativo es un obstáculo para la apropiación social de las TIC por los elevados precios de sus licencias y porque está sostenido precisamente en el hecho de no compartir la receta con la que está elaborado. Estas mismas condiciones hacen que muchas veces las organizaciones se encuentren fuera de la ley por la infracción de licencias y por otra parte, aumentan la vulnerabilidad en cuanto a la seguridad de la información, ya que las usuarias y los usuarios del software privativo requieren una serie de programas para que sus computadoras estén “protegidas”: antivirus, anti-espías y otras herramientas y aún así, no pueden asegurar su información apropiadamente porque nunca es posible saber claramente si la computadora hace lo que se le pide y nada más.
Esta situación de vulnerabilidad que viven las personas y las organizaciones plantea la necesidad de divulgar los principios filosóficos y las herramientas facilitadas por el Movimiento de Software Libre.
¡Existen alternativas!
El Software Libre brinda mayores condiciones de seguridad a las personas, pero también se coloca como una alternativa concreta que irrumpe en el mandato corporativo de que la historia es una sola y se construye con herramientas únicas.
El Software Libre nos brinda herramientas confiables y seguras, pero también implica una filosofía que parte del derecho que tenemos las personas a crear, mejorar y compartir el software, sin que medien licencias restrictivas o transacciones exorbitantes que impidan a las personas el libre acceso a esta creación.
El Software Libre es una expresión colectiva que resalta el valor de la comunidad: miles de personas alrededor del mundo contribuyen en su mejoramiento y difusión, muchas veces sin percibir “ganancias”, sin lucrar con esas creaciones que no le pertenecen a nadie, sino que son patrimonio de toda la humanidad.
En este sentido, es importante aclarar que no todo el Software Libre se desarrolla de gratis y que el soporte tiene costos. El Software Libre no está en contra de los derechos de autor ni los derechos laborales, sino que busca que las personas que tienen este conocimiento y pueden brindar apoyos técnicos, reciban una remuneración justa. Openoffice y Ubuntu, por ejemplo, son desarrollados por grupos pequeños que reciben apoyo de mucha gente, pero hay todo un sistema que hace que las herramientas sean seguras y tengan soporte.
Por otra parte, cuando el Software Libre funciona como un modelo de empresa, lo hace desde una lógica distinta, lo cual asegura que haya herramientas (la mayoría de las veces gratuitas) que tienen soporte técnico sostenido y de excelente calidad.
El Software Libre es una propuesta alternativa (y ¡peligrosa para el sistema hegemónico!), es un Movimiento Social mundial que quiere hacer contribuciones a esa “Otra Globalización” a la que todos y todas tenemos derecho: un mundo donde nos encontremos para crear colectivamente, para compartir, para aprender y para trabajar por la dignidad y la justicia.
De ahí la imperiosa necesidad de difundir y promover el uso del Software Libre en América Central.
